El Síndrome de Peter Pan.

O “la persona que nunca crece” como dijo el Dr. Dan Kiley en su libro “The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up”. Qué curiosa la relación que se estableció entre una de las famosas películas de Disney y un trastorno psicológico, pero más curioso me parece este síndrome o complejo. Éste se caracteriza por la inmadurez en ciertos aspectos psicológicos y sociales. Se supone además que es más habitual en el género masculino que en el femenino ya que en su definición se refiere a la personalidad masculina, a la que califica de inmadura y narcisista. El sujeto cuestión crece pero para él no pasan los años y se niega a aceptar el transcurso del tiempo.

Según Kiley, las características de un “Peter Pan” incluyen algunos rasgos de irresponsabilidad, rebeldía, cólera, narcisismo, dependencia, negación del envejecimiento, manipulación, y la creencia de que está más allá de las leyes de la sociedad y de las normas por ella establecidas.

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Dejando a un lado el contexto psicológico y centrándonos más en lo que sería Peter Pan, desde el punto de vista de la película de Disney -que tiene una gran carga de mensajes subliminales- es imposible pensar en Peter sin pensar en Wendy. Ella se dedica a cuidarle y a intentar hacerle entender la realidad. Para más inri, la pobre -y tonta- mujercita no hace nada para cambiar la situación ya que parece como si se sintiese cómoda haciendo su rol de madre protectora y asi evita un posible conflicto. Se diría pues que Wendy asume ese mundo creado por Peter y ese comportamiento de negación de la realidad, junto con esa especie de parálisis del espacio-tiempo. Como conclusión, podemos decir que Wendy es un claro ejemplo de lo tontacas que podemos llegar a ser las mujeres o que ambos son un par de neuróticos.

Unas características de este síndrome en cuanto al campo sexual es que, según EnFemenino “el único momento en que la persona afectada puede sentirse segura y querida se encuentra en su vida sexual. Es un instante tranquilizador, en el que se dejan llevar. El riesgo es una vida sexual desproporcionada, incluso incontrolable”

¡Oh, pobre Wendy…! ¿No?

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Acerca de Andy

Estudiante de Derecho. Llevo con la voz un acento de sal.
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