Crónica de una decepción anunciada.

Una habitación en París

«De paredes azules, decoración austera y pequeña, muy pequeña, pero suficiente para mi y para ti. La ventana está abierta, supongo que tras ella se puede contemplar una vista maravillosa, pero no tanto cómo la que yo tengo entre esas cuatro paredes. Adivino que estará anocheciendo, pues las luces se van apagando tras el tenue color rosáceo del atardecer. No hace frío, la sensación es más que agradable y desde la calle llega el sonido de un acordeón que parece ser la banda sonora de nuestro momento. Pero lo más maravilloso de todo es que no existe el tiempo, solo el espacio de esa habitación, tú y yo.

Tú, como siempre te había creído; inocente, alegre y encantador. Llevas la camisa que tanto me gusta, y te lo vuelvo a recordar. Sonríes, y en ese momento pienso que lo único que deseo es ser lacausa de esa sonrisa por siempre. Eres cálido y me abrazas, mientras que siento que no hay lugar que me de más consuelo que entre tus brazos. No existe angustia ni dolor, tan siquiera recuerdo como he llegado allí, cómo es posible que esté por fin ahí contigo, sin nada que se interponga entre nosotros, pero tampoco me importa, solo te escucho hablar con ese entusiasmo contagioso y motivador. Todo parece verdadero y puro; parece sacar de mí la mejor de mis miradas, la más sincera de mis sonrisas y mi risa más fuerte… Ahora se lo que es ver “la vie en rose”.

Los silencios ya no son incómodos, incluso siento adoración por cada suspiro. No hay mayor comodidad que la que me ofrecen esas sábanas y me envuelve la seguridad que me produce que estés a mi lado. Con solo dos palabras consigues que te regale con devoción mi beso más sincero -tal vez el único que haya dado con esa dulzura- y por fin se lo que es el gozo y la plenitud. ¡Sabe Dios qué haría yo de no ser por ti…!

Me susurras algo al oído que no logro escuchar, cierro los ojos y cuando los abro ya no estás. Tu lugar lo ocupa una oscuridad absoluta, el sosiego desaparece y me abruma la desesperación y el desconcierto; la poca luz de la noche que se filtra por una ventana me va devolviendo poco a poco a la realidad. Allí, en la soledad de una habitación de paredes blancas y frías sonrío con amargura ante el recuerdo de esa imagen de ti tan distorsionada en mi sueño. En dónde yo creía que había inocencia, dulzura, calidez y sinceridad solo hay soberbia, despotismo, crueldad, frialdad,cinismo, hipocresía, desdén y vacío. La verdad que tanto me costó digerir es que jamás -jamás, JAMÁS – fuiste como yo creía, todas las palabras que me dijiste estaban vacías y esa imagen que me diste nunca existió. Todo lo que te diría, y que ni te interesa escuchar ni te mereces. Fuiste un oasis en el desierto, una ilusión. Tengo tantas heridas en el alma que solo sueño con una catarsis.»

tumblr_m7dgs6tCKd1r1deyqo1_500

Anuncios

Acerca de Andy

Estudiante de Derecho. Llevo con la voz un acento de sal.
Esta entrada fue publicada en Amor y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s